domingo, junio 12, 2011

Perdida, como siempre

Y... Entre lágrimas y sollozos me pregunto, no, no me pregunto, me digo: ya no sabes qué eres.
No...No lo sé. ¿Qué me rodea? ¿Qué hago que me rodee?
Hay días en los que me odio por no saber decirme a mí misma las cosas claras. Mi obsesión por ocultar ha llegado al límite de no conocerme.

Una sonrisa es mi defensa letal.
-¿Estás bien?
- Sí
-¿De verdad?
-Que sí, créeme  *sonrisa*

Y ya está, con eso es suficiente. Luego vuelvo a mi refugio, que ni me resguarda de nada, y vuelvo a ser la que siempre he sido: con mis defectos, mis fobias, mis pesadillas, mis miedos, mis inseguridades...
Me siento en un rincón mientras otros creen que estoy descubriendo un mundo nuevo. No he salido de mi mundo de insatisfacción. No he conocido aún las tierras de la felicidad.
Una sonrisa, un beso... ¿Exaltación efímera?
Yo sólo quiero tumbarme y cerrar los ojos. Levantar la palma de mi mano y tocar con las yemas de los dedos todas las texturas que me rodean para así representarlo todo en mi mente, donde ahí y sólo ahí... El mundo es mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario