Es bueno y malo.
Me enorgullece y me hace daño.
Me es indiferente y me preocupa.
Nunca empiezo ni termino las cosas como deben, pero... ¿ Por qué debería? ¿Quién me juzga?
Estoy bajo los dictámenes de algo totalmente invisible, totalmente inexistente.
Es más, si algo o alguien tuviese que corregirme... ¿Por qué lo iba a hacer? Soy una más en un mundo ciego. Un mundo que finge que algo le preocupa, pero no sabe por qué.
¿Y por qué tendría yo que obecer?

No hay comentarios:
Publicar un comentario