martes, julio 12, 2011

Dias 3 y 4

Día 3
(El 2º día no hice nada. Estuvimos en casa todo el día ordenando el equipaje y descansando, así que no vale la pena relatarlo.)
Este día comenzó teniendo a mi tía Yamila, mi primo Mehdi y mi prima Nissrine. Esta última se puede decir que es mi prima del alma. Ha estado conmigo desde que vengo a Marruecos y desde que tengo uso de razón. Lo bueno que tiene es que es muy amable y encima puedo hablar con ella en inglés, un inglés callejero y sucio, pero me entiende. Cuando me falta algún adjetivo, verbo o demás, puedo recurrir al árabe o al francés, lo que acaba siendo una conversación bastante íntima, ya que mezclo 3 idiomas en una sola frase. Lo importante es que nos comprendemos y eso basta.
Se quedaron a dormir anoche y esta también.
Harta de estar todo el día de ayer aquí encerrada, dije que o salimos o salía yo sola, asumiendo todas las consecuencias. Finalmente aceptó mi madre (EWW) y fuimos al centro de Temara. Por cierto, ¡no he dicho dónde vivimos!  Vivimos en  un barrio ( pobladillo) apartado del Rabat, como una especie de urbanizaciones. La diferencia es que no vivimos en la parte adinerada, sino en la más humilde. El piso realmente no era como pensábamos, tiene un solo cuarto y la mayoría dormimos en los sofás grandes. Esto no puede continuar así, por lo tanto, ya estamos  buscando  otro mejor.
Lo único que me gusta de la casa es que para ducharme no tengo que encender ninguna bombona de gas, hay gas natural. Además, la ducha es minúscula, pero es muy luminosa, ya que tiene una ventanita que da al Sol. Es bastante bonito ducharse con la luz solar de fondo.
Tras comer y tal, echamos una pequeña siesta común  y vino familia a visitarnos. Vino  mi tio Abderrazak y su mujer e hijos. Mi primo está bastante fuerte el jodío, pero la cara de burro que me lleva no se la quita nadie. Mi prima tiene cuatro años y todos afirman con entusiasmo que es una copia idéntica de mi cuando era pequeña. Y es verdad, se parece tanto que me asusta. ( obviamente hay fotos)
Cuando se fueron finalmente fuimos a centro, se resistían a irse, pero verme a mi bostezar de aburrimiento siempre agiliza la cosa.
El centro, para estar donde estamos, no está nada mal. Hay puestecillos de comida rápida, la mayoría dulces tradicionales y kioscos típicos.
Entramos a un fotógrafo a echarme una foto, ya que la necesitaba mi madre (EWWW) para cierto papeleo. No salgo nada mal.
Acto seguido fuimos a ver unos familiares ( joder, mierda, siempre tenemos alguno cerca, es un completo coñazo) y a un mercadillo urbano. Compraron algunos utensilios, comida y ropa y mientras yo fui a comprar chucherías varias. Compré pipas y cacahuetes calentitos y me costaron 2 Dh ( 20 céntimos), te los sirven en abundantes cucuruchos de papel y están bastante buenos.
Ya después cogimos un taxi pequeñito y volvimos casa.
Hasta la hora de dormir me quedé leyendo un libro bastante entretenido, pero es sueño me pudo.

Día 4
Me he levantado bastante tarde, a eso de las 11 aprox.
He desayunado solita mi vaso de leche y mi pan con mantequilla ( es bien sencillo pero esos productos de aquí me encantan, tienen un sabor más intenso, todo más natural y del día)
Limpié la mesa y me dirigí a terminar el libro de ayer. Lo terminé justo cuando vino mi madre de hacer la compra.
Me puse a jugar con el travieso de mi primo, tiene unos tres años y me llama tita, aún es muy pequeño.
Hemos comido cuscús , el de mi abuela, que tiene su toque especial de mantequilla y sal que me encanta. La pena es que no tenía mucha hambre y no he podido disfrutarla todo lo que quería.
Después me he tumbado un rato, he visto la tele, hablado con mi prima y me he duchado porque íbamos ella y yo al centro de Rabat, no sé muy bien qué  nombre tiene.
Fuimos en un petit taxi hasta el centro de Temara y después compartimos un taxi grande hasta Rabat, que sale más barato, 1 euro por persona.
Es una especie de recinto amurallado, antiguamente sería una ciudad amurallada, ya que hay casas antiguas dentro aún, pero la mayoría de cosas que hay son puestos en los que pueden vender mil cosas, desde bisutería tradicional, hasta ropa, joyas, comida y nuevas tecnologías.
Hemos pasado la tarde ahí bastante entretenidas, aunque con un poco de prisa, ya que ella tenía que volver antes a casa porque la recogían para llevársela.
Siempre afirmaré que Marruecos tiene un ambiente especial, incluso un aroma único. Puede unir lo campestre y la ciudad, lo natural con lo prefabricado, el mar con la montaña, la pobreza y la riqueza, lo nuevo y lo viejo… Demasiado para mí. Es tan exótica. Hay que mirar este país con buenos ojos, si no es así, no te gustará. Hay cosas por las que podrías escandalizarte, pero a una persona tan apacible como yo no le afectan esas cosas.
Por cierto ( cambio total de tema), desde hace dos meses hay tranvía en Rabat. No me lo esperaba para nada, es más, lo veo hasta peligroso. No están puestas las vayas de seguridad ni los semáforos, simplemente hay guardias en cada cruce de la vía… Pero no es suficiente. Esta es una ciudad en la que conducir y ser un peatón es igual de peligroso. Conducir es como estar en los coches de choque, vas a hueco, se meten personas por el medio, coches, las bocinas en todos lados, vamos, un caos.  Y ser peatón ni te cuento, cruzar por donde puedes, ya que no se paran lo suficiente y las carreteras son muy grandes. En resumen, las carreteras son un peligro si no vas con ocho mil ojos.
En fin, que una vez que terminamos fuimos a coger el bus que estaba al final de aquel recinto. NO había sitio, así que nos quedamos de pie. Cuesta unos 4 Dh ( 40 cént.). Es un autobús no muy moderno, pero al parecer los están renovando todos y a los de este tipo le quedan días contados. Me parece muy bien cómo progresa Marruecos, no me lo esperaba.
Dos paradas después empecé a escuchar unos gritos en el autobús y resultaba que dos chavales intentaron agarrarse al bus por fuera y pretendían entrar. El autobús se paró y me extrañó bastante, cuando me asome los dos chicos estaban frente al bus y no dejaban que avanzase, yo estaba en un estado de tensión inmediata, porque lo sentía en el ambiente. La gente empezó a gritar y el conductor se bajó y por poco les pega dos ostias ( bien dadas) a esos muchachos ( canis )
Entonces les metió en el bus para llevarlos a la comisaría, lo que hizo que todos gritasen más porque dio la vuelta de todo el trayecto. Yo ya estaba por reclamar el dinero e irme, pero mi prima me dijo que aguardase.
Un vez el problema se solucionó, tranquilamente me senté, ya que no quería verme involucrada en nada más, sólo quería volver a casa. Lo que más rabia me dio fue no enterarme de la mayoría de los gritos, aunque yo le preguntaba a mi prima, pero esta no me decía nada supuestamente para no preocuparme
(¿A mí qué me iba a pasar?) así que me tuve que aguantar.
Tras tanto ajetreo, llegamos al centro de Temara y ahí cogimos un petit taxi y para casa. Yo ya estaba muerta y jurando que no volvía a coger un autobús en m vida. El gafe no me abandona, demostrado.
Al llegar, estaba mi primo mayor Toufik y su mujer, hijos, suegra y cuñada, todo esto es igual a coñazo asegurado.
Ah, otra cosa. Todo el mundo me menciona mi Facebook, claro, tengo a mis 4 primos ahí y ven mis fotos. Los pienso eliminar en cuanto pille un ordenador con internet. No me gusta que se sepa de mi vida una vez que me voy, ya que luego lo van contando por ahí y llega a oídos de mi madre (EEEW)
Eso no me gusta nada.
Bueno, tras todo ese día “agotador”, he cenado y me he tumbado finalmente en el sofá rinconero.
Y ahora termino de escribir esto en busca del sueño, que no me viene. Byeeeeee

2 comentarios: